Derecho al SILENCIO: una larga lucha contra el ruido

Derecho al Silencio y al Descanso: una larga lucha contra el ruido

El ruido en España en los últimos años, un punto de vista histórico 

¿Derecho al Silencio o a no padecer ruido?

Estamos ante un derecho vivo /  naciente que, en vez de derecho contra el ruido, a mi me gusta más llamarlo derecho al silencio.

Entendemos por ruido, como aquellos sonidos NO deseados y perturbadores de la vida de las personas.

Evolución en la conciencia del ruido

Digo que es un derecho vivo porque está en construcción por la mayor conciencia social del perjuicio del ruido y la apreciación del propio individuo como un valor que hay que defender.

Derecho al descanso, una difícil conquista social

En los últimos 20 años se ha pasado de una excesiva tolerancia social al ruido y de una indefensión general adquirida por los usos sociales, a una posición activa del ciudadano reclamando el “Stop ruido “ como su derecho personal.

Fundamentos jurídicos del derecho al silencio

Se da la paradoja que siendo un derecho moderno  se basa en la ampliación y la adaptación de derechos YA EXISTENTES:

Intimidad y Privacidad, art 18

Libre Desarrollo de la Personalidad. art 15

Inviolabilidad del Domicilio

Integridad Fisica / Salud

Y los abogados nos encontramos para hacer valer su exigencia positiva en los tribunales, con que NO hay un nuevo desarrollo legislativo acorde con los tiempos; por lo que el abogado se tiene que valer de preceptos arcaicos para situaciones modernas.

Y con ello vamos consiguiendo un NUEVO ENFOQUE JURISPRUDENCIAL; que empezó en 2005 en el TEDH, ( Convenio de Roma ), con el CASO Moreno Gomez, y va calando en nuestro Tribunal Constitucional y demás tribunales.

Mis comienzos como Abogado Especialista en Ruido

Mucho ha cambiado el panorama legal y la sensibilidad social sobre el ruido urbano desde finales de los 90 en los que tuve que asumir la defensa de una comunidad de propietarios de Madrid.

Los vecinos sufrían los continuos ruidos y molestias de las obras del edificio de al lado

Esta comunidad se veía asediada y machacada por las obras de un edificio en su patio colindante de una gran constructora que campaba por sus dominios, sin NINGUNA limitación en el uso de las máquinas, en los horarios, en los niveles acústicos, en la contaminación atmosférica, con la emisión de residuos y polvo: y, en fin, con todo lo que se puede imaginar.

Era una lucha de David contra Goliad.

La via administrativa contra el ruido

En aquellos tiempos el enfoque dominante, y diría que absoluto, en materia de defensa contra el ruido era la via administrativa, y todo se confiaba a la eficacia del Ayuntamiento.

Y por supuesto que en aquel caso intentamos todo con el Ayuntamiento, pero ante la inoperancia de su actuación y ante la desesperación de estos vecinos, me pidieron que hiciera valer sus derechos más personales, que sin duda, al menos como principios, estaban recogidos en nuestra Constitución pero sin una forma concreta; de modo que era muy difícil hacerlos valer en la práctica.

Caso ganado de las obras de Duque de Sesto

Entonces tras una ardua batalla legal conseguimos que se declarará  el abuso  de la constructora y se reconocieran  los daños ocasionados a estas familias; y esos daños fueran al menos resarcidos, vía indemnizatoria en la jurisdicción CIVIL.

Siendo un tema novedoso en esta jurisdicción, recuerdo que EL PAÍS lo llevó a su contraportada con un título grandilocuente: “el silencio vale millones”; y aunque no fueron tantos millones, desde luego para mis representados el silencio que lograron y el reconocimiento de su sufrimiento, fueron oro para su calidad de vida y su dignidad personal.

Caso de la comunidad del número 48 de la calle Duque de Sesto que sufrían los ruidos de las obras de un edificio colindante. Aquí puede leer la noticia publicada en el 2001 por la edición impresa del diario El País ↗

Y realmente NO es que haya cambiado mucho la legislación sobre la regulación del ruido en las relaciones de vecindad, y tampoco en el control y sanción administrativa. En cierto sentido podríamos decir que incluso ha ido a peor por la famosa declaración responsable, que yo llamo IRRESPONSABLE.

Pero lo que sí ha cambiado la conciencia de los ciudadanos, que han ido conociendo mejor sus derechos frente a las emisiones acústicas dañinas; y de este cambio se ha ido haciendo eco nuestros tribunales, apreciando una mayor sensibilidad en la aplicación del derecho de nuestro viejo Código Civil a las nuevas realidades sociales.

Importancia y actualidad de la lucha contra el ruido

La Defensa del Ruido en las Comunidades de Propietarios

Centrándonos más en la defensa del ruido en las comunidades de propietarios, primeramente quiero decir que el problema viene de antiguo; ya decían nuestros latinos “vecinitas conflictum est”, (la vecindad es foco de conflictos), si bien, la vecindad ha cambiado mucho con la propiedad horizontal, la propiedad adosada, pero sobre todo las ciudades más aglomeradas, mecanizadas y tecnológicas.

La convivencia siempre es difícil porque la cercanía del otro conlleva inevitablemente una invasión de nuestro espacio en mayor o menor medida, y saca de nosotros nuestro ser territorial.

Cuantas veces habremos oído los abogados especialistas en estos asuntos aquello de:

¡YO, EN MI CASA HAGO LO QUE ME DA LA GANA!

De modo que poco tienen que ver las actuales comunidades de propietarios que están reguladas por:

1. La LPH de los años 60`

2. Las inmisiones que preveía el artículo 590 de nuestro Código Civil del siglo XIX,

3. La legislación sobre actividades molestas nocivas y peligrosas de 1961.

Entre otras…

Estaremos de acuerdo en que las fincas donde vivimos poco tienen que ver con las casas bajas de pocas plantas, y con las corralas que han perdurado hasta no hace tanto.

El número de máquinas y aparatos audiovisuales se han multiplicado en nuestras vidas cotidianas

Ahora los edificios están plagados de máquinas: ascensores, extractores, antenas y repetidores; tenemos nuestras casas rebosantes de tecnologías cada vez más potentes en el ámbito audiovisual y aparatos electrodomésticos y para el ocio.

⌚ Y ello sin obviar qué cada vez los horarios de los trabajos nos hacen llevar distintos usos en las viviendas, lo cual complica la convivencia, puesto que exige el mayor respecto y conciencia de la existencia de nuestro vecino.

Si añadimos el mercado laboral en la que muchos profesionales trabajan en casa como autónomos.

Y la nueva economía de internet, en la que las viviendas se utilizan por sus propietarios cómo negocios similares a la hostelería; como los pisos turísticos.

El ruido, un problema de candente actualidad

Con todo ello hemos de reconocer que el conflicto está a flor de piel.

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