El Tribunal de Derechos Humanos condena a España por ruidos

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo condena a España por ruidos

Reflexiones sobre la sentencia del TDH Europeo en el caso Cuenca Zarzoso contra España

¿Que consecuencias puede tener esta sentencia para el ciudadano que sufre ruidos?
¿Qué responsabilidad se le podrá pedir a los ayuntamientos por no hacer cumplir la normativa referente a la contaminación acústica?

HÉROES del SILENCIO

Ha sido noticia recientemente que la Corte del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (TDHE), ha condenado ( caso Cuenca Zarzoso ), NUEVAMENTE y por UNANIMIDAD al Estado español, por infringir el artículo 8 de la Convención Europea de Derechos Humanos al hacer dejación de funciones y permitir que se violara el derecho a la intimidad, la privacidad de la vida personal y familiar en el hogar de un ciudadano de Valencia; ( y con el lógicamente la de todos los vecinos de esas plaza y calles ).

Dicho ciudadano llevaba décadas clamando para que su Ayuntamiento hiciera cumplir sus propias normas sobre la protección del medio ambiente urbano a causa de la contaminación acústica producida por la acumulación de locales de ocio, en definitiva, sobre su DERECHO AL SILENCIO.

Caso Cuenca Zarzoso, los HECHOS

En esencia los hechos de este caso son los siguientes:

1. El Ayuntamiento de Valencia desde 1974 vino concediendo, sin el control ni previsiones debidas, licencias de apertura para actividades de ocio: discotecas, pubs, y bares en el barrio del demandante, que además era Presidente de la Asociación de Vecinos de su Distrito, y como tal actuaba.

2. Como resultado de las quejas vecinales por el ruido, el Ayuntamiento en 1983 acordó que no permitiría que se abrieran más locales de ocio en esta zona. El problema es que incumplió sus propia determinación y concedió nuevas licencias.

3. En 1996, el Ayuntamiento declara esta área como “Zona Acústicamente Saturada” (ZAS), pero otra vez como si nada; y este acto se quedó en mera teoría, y la situación permaneció inalterada.

Pruebas presentadas contra el ruido

4. las pruebas que presentó el demandante son las siguientes:

  • Mediciones de niveles de ruido realizadas en esta área, antes y después de la declaración de zona acústicamente saturada.
  • Al igual que otros vecinos, tuvo que poner ventanas con doble acristalamiento para lograr mejor aislamiento acústico; e instalar aparatos de aire acondicionado para protegerse de los ruidos tumultuarios de los locales y su clientela.
  • El demandante estuvo sometido a tratamiento médico por las consecuencias del ruido, y además aportó dos informes sobre expertos médicos.

5. Por todo ello, el demandante en 1999 reclamó al Ayuntamiento de Valencia que le pagara estos gastos, lo que le fue rechazado, y luego ratificado por los tribunales, con el argumento de que no apreciaban un nexo causal entre la contaminación acústica del conjunto de locales de ocio con el daño que alegaba el demandante, porque entendía que no había pruebas que demostraran que su piso, en concreto, el nivel de contaminación acústica excediera los límites establecidos en las Ordenanzas Municipales sobre ruido.

6. Finalmente, en 2011 el Tribunal Constitucional a pesar de tener pleno conocimiento del precedente de otro caso idéntico de 2004, rechaza su petición, alegando falta de prueba porque no se había demostrado que el nivel de ruido sufrido en su vivienda fuera superior al permitido por las Ordenanzas Municipales.

7. Así las cosas el demandante, incansable, siguió arrastrando su caso hasta Estrasburgo, que finalmente condena al Gobierno y da la razón al actor, asumiendo las consecuencias que el ruido ha tenido en su vida, que ha sido probada suficientemente y que el caso es muy similar al de 2004.

Discotecas y bares nocturnos son una fuente de ruido

En las ZAS no se deben conceder más licencias para discotecas y bares nocturnos

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo da la razón al demandante

Esta sentencia es un golpe contundente para el Estado Español por varias razones:

Caso muy  similar precedente

El propio Tribunal Constitucional dictó sentencia en 2004 en un caso casi idéntico ( Caso Moreno Gómez ), que afectaba a una vecina del ahora demandante, residente a escasos metros del mismo.

Un caso muy similar del 2004 debió ser tomado como precedente jurídico

Es de todo punto inaceptable que el Estado Español NIEGUE LA EVIDENCIA, y se haya opuesto ante la Corte del TDHE con el falaz argumento de que se trataba de un caso distinto al juzgado en 2004; cuando la propia sentencia le tiene que echar en cara, que la propia Fiscalía ya lo reconoció ante el Tribunal Constitucional.

El calvario de las victimas del ruido

Es sangrante por que han tenido que pasar 14 años para que este ciudadano que obtenga un reconocimiento de sus derechos después de peregrinar por todas las instancias judiciales de lo contencioso-administrativo en nuestro país: Juzgado de Primera Instancia, Tribunal Superior, y Tribunal Constitucional.

No vamos a deteneros en la dedicación y los costes que esto ha tenido que implicarle, sin que nadie se lo retorne suficientemente, ni en lo personal ni en lo material.

Las pruebas contra el ruido en una Zona Acústicamente Saturada

Es muy relevante que la Corte acoja el argumento del demandante, en cuanto que no es preciso exigir pruebas formalistas antes hechos notorios e innegables, por ser injusto exigir tal nivel de rigor probatorio al ciudadano.

La sentencia niega que se le puedan exigir al demandante pruebas tan formalistas

El Tribunal TDHE también sanciona la opinión del Tribunal Constitucional por su actitud rigurosamente formalista al exigir al solicitante que presentara pruebas específicas de la contaminación acústica en su vivienda, cuando el Ayuntamiento ya ha catalogado ese área, precisamente como zona saturada acústicamente; y por tanto, ha de presumirse el nexo de causalidad entre el nivel de ruido nocturno exterior y las alteraciones del sueño de los habitantes de esa vivienda y otros alteraciones como síndrome depresivo y ansioso.

El Tribunal y las dobles ventanas para aislarse del ruido

En ese sentido, la Corte también reprocha al Gobierno Español demandado, su argumentación de que tanto el demandante como otros vecinos ya se habían dotado de dobles ventanas para aislarse del ruido, cuando ya habían además presentado múltiples denuncias y reclamaciones contra Ayuntamiento antes de cambiar sus ventanas.

Declara, en este sentido, que no sería razonable exigir a un ciudadano que padece daños a su salud por ruidos, tenga que esperar varios años hasta que finalice proceso judicial antes de dotarse de medios materiales para paliar las consecuencias que sufre.

La sentencia afirma que las medidas contra el ruido del Ayuntamiento fueron insuficientes

Cabe destacar que la sentencia reprocha al Ayuntamiento que no basta adoptar medidas generales de índole normativo, como la Ordenanza Municipal o la declaración del vecindario como zona acústicamente saturada; e incluso actuar contra alguno de los locales más dañinos, si estas medidas son más que nada teóricas y se constatan insuficientes para proteger los derechos de los ciudadanos demandantes, pues estas regulaciones carecen de sentido si no se hacen cumplir debidamente por las autoridades; convirtiendo en tal caso los derechos efectivos por ilusorias declaraciones.

En una Zona acústicmente saturada ha de presumirse el nexo de causalidad entre el nivel de ruido nocturno exterior y las alteraciones del sueño

La Corte del TDHE resalta que la existencia de un sistema sancionador no es por sí suficiente, si la Administración competente no lo aplica de manera efectiva contra los agentes productores del ruido, pues de otro modo tan sólo cubre las apariencias, dejando a los ciudadanos completamente desprotegidos frente a la propia Administración.

Las medidas tomadas por el Ayuntamiento fueron insuficientes, pues no corrigieron los niveles excesivos de ruido

En este sentido, la Corte también pone de manifiesto que la responsabilidad del Gobierno no se establece por la declaración de zona acústicamente saturada, sino por las consecuencias directas de los daños que esta causa a los residentes al violar permanente y gravantemente, su vida privada, antes y después de tal declaración, sin haberla corregido de forma efectiva los altos niveles de ruido.

Abogado especialista en ruidos, Ricardo Ayala
Ricardo Ayala, Abogado especialista en contaminación acústica y ruido

Consecuencias de esta sentencia: la prueba del ruido

A efectos prácticos esta sentencia deber sentar precedente definitivo para los casos similares en los que los tribunales deban apreciar los indicios concurrentes en el la petición del demandante sobre la prueba del ruido, siendo menos rigurosos y formalistas cuando de la situación general se pueda deducir las consecuencias inherentes del ruido perturbando y alterando su vida cotidiana y especialmente el descanso.

Es como decir que si hay un incendio ( la aglomeración de locales de ocio ),habrá una humareda ( la contaminación acústica ) que nos impide ver y respirar.

La sentencia y la indemnización por ruido

Por todo ello, el Tribunal considera que el Estado, a pesar de haber cumplido sus obligaciones formales legislativas, en este caso no ha conseguido cumplir su obligación efectiva de garantizar el derecho del demandante al respeto, a su hogar y a su vida privada.

Y por tanto, en este caso concede una indemnización al demandante porque las autoridades no han adoptado las medidas necesarias para protegerle del ruido y que cesaran las infracciones de su derecho del respecto a su intimidad, al silencio, en su hogar.

la indemnización debe ser alta para corregir la dejación de funciones de los Ayuntamientos respecto al ruido

En base a la existencia de un vínculo causal entre la vulneración del convenio y el daño material e inmaterial sufrido por el demandante, conforme al artículo 41 de la Convención fija una indemnización; en concreto 7000 € por los daños que se le han causado, y 6.670,26 € por las costas y gastos procesales.

Indemnizaciones por ruido y la responsabilidad de los Ayuntamientos

Y esto nos lleva a una reflexión fina: que las indemnizaciones que se otorgan a las víctimas del ruido continuo y grave, que se ven acosadas en sus hogares durante años, son meramente simbólicas.

Por ello a los Ayuntamientos les sale gratis incumplir sus obligaciones y permitir la contaminación acústica a los ciudadanos por las actividades de ocio, con las que se están beneficiando con los impuestos; cuando la responsabilidad de estos daños es directa por su parte, al no haber controlado y prevenido la situación de aglomeración de clientes en tantos aglomerados locales de ocio nocturno.

Las Indemnizaciones por ruido deben ser proporcionales a los daños sufridos

Así pues es necesario, que las indemnizaciones que finalmente se estimen, sean justas y proporcionadas a tanto padecimiento, pues de otro modo son ineficaces para corregir la actitud de los Ayuntamientos.

Y, que en caso de que no sea así, los Tribunales españoles aplique sin titubeos y de inmediato esta jurisprudencia europea que les vincula.

La sentencia del TDH, una puerta de esperanza a los ciudadanos que sufren ruido y viven en zonas acústicamente saturadas

Esperamos que esta sentencia sea el cimiento para que las ZONAS ACÚSTICAMENTE SATURADAS sean realmente efectivas para la protección de los ciudadanos frente el ruido, y no tener que conocer más noticias épicas sobre nuevas sentencia ganadas por estos ciudadanos, verdaderos Héroes del Silencio.

Vive usted en una Zona Acústicamente Saturada, ZAS, y aun así padece ruidos, CONSULTE gratuitamente su caso conmigo y le daré a su problema de ruidos una solución personalizada
Fuente:ConRdeRuido ↗