Acoso Vecinal y Ruidos: BLOCKING

Que hacer ante el acoso de un vecino: solución al blocking

La Ley y el Acoso Vecinal en las Comunidades de Propietarios

1.- Blocking: EL NUEVO DELITO

El acoso vecinal y la ley: desde la reforma del Código Penal de marzo 2015 se reconoce lo que se ha denominado con el anglicismo, dada su ascendente jurídico, como delito de STALKING o acoso vecinal u hostigamiento.

Cuando dicho acoso se produce ente vecinos residentes en una misma finca, ya sea en edificios o ya sea en urbanizaciones a modo de chalets o adosados, se viene a conocer como BLOCKING; englobado dentro del ámbito de las coacciones para la protección de la libertad de las personas.

Con ello se buscaba tipificar como conductas delictivas actos que hasta entonces no podían considerarse ni amenazas ni coacciones por su escasa entidad en sí mismas, pero que consideradas en su conjunto como una sucesión de actos reiterados y acumulados en poco espacio de tiempo, producían como resultado limitar o coartar la libertad del vecino.

Penas de cárcel y multas para el acosador vecinal

En concreto el artículo 172 ter. 4ª CP. establece que el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, y atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella, y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana podrá ser castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses.

Y, el art. 172 CP va mas allá al prever que si estas conductas se producen con violencia con la finalidad de impedir el legítimo disfrute de su vivienda, podrá ser castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados.

Finalmente el círculo se completa con lo previsto en el artículo 173.1. que fija que el que infligiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años. Y se impondrá también la misma pena al que de forma reiterada lleve a cabo actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, tengan por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.

Como vemos nuestro Código Penal pretende proteger la integridad moral de la persona y de las familias en sus hogares para evitar que se las expulse, se las desahucie, de forma que con el hostigamiento el vecino agresor consiga que se auto-priven del disfrute de su vivienda y se acaben teniendo que marchar porque: “ese es su territorio“.

Se puede apreciar que se trata de comportamientos “gansteriles“ de un vecino que se erige en el amo de la Comunidad, como aquellos matones de las películas, donde él es la Ley.

Siempre es difícil delimitar lo que es una relación vecinal conflictiva, que es frecuente que se produzca en la convivencia diaria en el ámbito de la propiedad horizontal de un delito de acoso que se produce en la intimidad del hogar, y en ese sentido el Tribunal Supremo en sus escasas sentencias, la más significativa de Mayo de 2017 ha fijado los parámetros que lo delimitan:

  1. Estableciendo que las conductas de hostigamiento dentro de una secuencia reiterada, esto es que no sean meramente incidentales u ocasionales, por tanto se debe entender que se extienda algunas semanas.
  2. Existencia de una clara intención de continuidad con un objetivo claro de perjudicar con un plan preconcebido que consiga alterar de forma sustancial la vida cotidiana del vecino víctima.

El ruido como arma de acoso vecinal: La experiencia del abogado especialista

2.- EN LA INTIMIDAD DE MI DESPACHO

En mi experiencia profesional he constatado que dentro de las múltiples armas que el acosador patológico puede esgrimir para asediar a su vecino objeto de su delito, una de las más sofisticadas, por su dificultad en cuanto a la prueba en los tribunales, es el ruido, y sobre todo utilizado con nocturnidad y alevosía.

  • Golpes fuertes en las paredes o el techo
  • Aparatos de música programados
  • Electrodomésticos como aspiradoras
  • Instrumentos de música
  • Despertador durante distintas horas del día
  • Llamadas al fijo con un teléfono programado
  • Etc.

Puedo recordar situaciones como dar fuertes golpes en el suelo justo encima de donde sabe que están los dormitorios o bien en la pared colindante en mitad de la noche justo para despertarlo y durante poco tiempo para no poder ser captado o grabado.

También dejar programadas aparatos de música para que salten periódicamente en el silencio de la noche al fuerte volumen, orientados al lugar preciso y durante pocos minutos o segundos, incluso para que funcione cuando el acosador no está en su vivienda durante los fines de semana o fiestas, y así negar que hubiera hecho ruidos por no estar en casa.

Otras veces durante el día, pero en horas tempranas o en horas de siesta, utilizando aparatos electrodomésticos como aspiradoras, centrifugadoras, o simular obras con taladradores… para ocasionar deliberadamente molestias insoportables.

En otras ocasiones aquel músico aficionado que “solo“ practica cuando oye llegar a su vecino y lo deja cuando sale de casa.

También con el despertador con todos muy agudos y haciéndolo saltar en lapsus de pocos minutos durante distintas horas del día, y en el mismo sentido dejar programado un teléfono para que realice llamadas al fijo de la víctima cada equis tiempo en periodo nocturno.

En fin, aun podríamos seguir con la casuística mas allá de donde llegue su imaginación; pero la más sofisticada forma que conozco, y además de reciente actualidad, es el caso de los ultrasonidos producidos por máquinas especiales, como ha sucedido en el caso de la Embajada Norteamericana en Cuba, que no son perceptibles para el oído, pero que sus frecuencias ocasionan malestar incluso perjuicios para la salud de la víctima tales como mareos, dolores de cabeza, insomnio irritabilidad…, aunque evidentemente tal maldad requiere no está al alcance de cualquiera y requiere de conocimientos especializados para hacerlo.

Cómo denunciar a un vecino por acoso

Probar y demostrar el acoso vecinal: Conseguir Pruebas

3.- AHORA HAY QUE PROBARLO, O ADEMAS DE SER VICTIMA del Acoso SERÁS TRATADO DE LOCO

Es difícil cazar al acosador que se sabe delincuente y que trata de borrar sus huellas sonoras, por eso recomiendo que al igual que la acosador traza un plan de acción delictiva, la víctima se proteja con un plan de acción probatorio, y teja sus redes de pruebas donde vaya cayendo suave su agresor.

Qué podemos hacer para denunciar blocking o acoso vecinal
  • Grabar las conversaciones con el acosador
  • Testigos del acoso
  • Investigador privado: Grabaciones de los ruidos
  • Tratamiento psicológico-psiquiátrico
Grabar las conversaciones con el acosador

Cuántas veces al confesarse el vecino acosado en la intimidad profesional de mi despacho se ha lamentado de no haber grabado aquellas conversaciones en las que era asaltado en la escalera diciéndole que le iba a hacer la vida imposible hasta que no se largara, que no sabe con quién se la está jugando; que esta es mi vivienda de antes que llegara él, y aquí mando yo, que va ser mejor que te busques otro sitio donde vivir… Incluso aquellas llamadas de teléfono con advertencias extorsionadoras, o incluso sucesivas llamadas de un mismo número que cortaban cuando se descolgaba a horas intempestivas…

Como nunca es tarde para hacerlo mi recomendación es que si vuelven a suceder que se graben gracias a los dispositivos móviles que hoy todos tenemos accesibles con nuestros, porque estas pruebas pueden ser eficaces, y desde luego son válidas ante el tribunal si se constatan pericialmente por un técnico competente, y en todo caso el juez las podrá valorarlas dentro del conjunto de todo el material probatorio.

Testigos del acoso

Esta red de pruebas se puede orquestar también con el testimonio del testigo de cargo, que es la parte víctima, con su declaración en la denuncia y su verificación en sede judicial donde el juez podrá apreciar también su veracidad y credibilidad; en conjunto con otros testigos u otras víctimas que lo hayan padecido, si es que en la vivienda conviven otras personas, ya sea del núcleo familiar o amistades. También en concurrencia con otros vecinos de otras viviendas que hayan podido ser testigos de las amenazas o advertencias del agresor, bien en las juntas de propietarios, o bien en los espacios comunes o por tener noticias que haya conocido en sus conversaciones con otros vecinos.

Investigador privado: Grabaciones de los ruidos

El acoso por ruidos se puede dar tanto por su intensidad como por su reiteración; y para ello considero que es fundamental contar con la participación de un investigador privado que pueda verificar con su examen personal y con instalación de máquinas de grabación debidamente homologadas e instaladas en la vivienda de la víctima la conducta del vecino ruidoso.

Tratamiento psicológico-psiquiátrico

Finalmente el acoso por ruidos también se puede probar por sus consecuencias en la víctima, y para ello se puede someter a tratamiento médico psicológico y/o psiquiátrico, para además de paliar los daños que le ocasiona, que el perito médico pueda explicar o informar al tribunal de la causa efecto y la veracidad del testimonio de la victima de forma objetiva, y fundada en criterios científicos.

El acoso se vuelve contra el vecino acosador

4.- EL EFECTO BOOMERANG

Con todo ello la víctima podrá acudir a los tribunales de justicia a pedir la defensa de sus derechos, la protección de su salud y de su integridad moral, el derecho a permanecer en su vivienda sin que se la extorsione y acose; y lograr que su agresor pueda ser castigado con las penas que establecen los artículos que hemos comentado; incluso lograr el efecto boomerang que el tribunal declare una orden de alejamiento, y lo eche de su casa al contrario de lo que él pretendía hacer con su víctima.

Fuente: Con R de Ruido

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