Vivir junto a un sistema de climatización defectuoso puede transformar tu hogar en un calvario insoportable. En este caso real en Madrid, una propietaria sufrió el ruido constante y las vibraciones estructurales provocadas por la aerotermia del vecino de arriba. Tras agotar la vía amistosa mediante burofax, las mediciones acústicas demostraron que no tienes por qué resignarte a perder tu salud ni tu descanso: la ley te protege frente a la contaminación acústica.
Lo más relevante es que el problema no consistía únicamente en el ruido generado por una unidad exterior. Las molestas vibraciones se transmitían también por la estructura del edificio, afectando a dormitorios, salón y resto de dependencias de la vivienda afectada.
Lo que debe saber antes de continuar
- Los ruidos y vibraciones estructurales continuos de sistemas de climatización (como aparatos de aetotermia) son considerados inmisiones ilegítimas que vulneran derechos fundamentales.
- Las vibraciones estructurales suelen ser más difíciles de soportar que el ruido aéreo.
- Las mediciones técnicas de ruidos y vibraciones acreditan incumplimientos legales y riesgos para la salud. Lo que es absolutamente fundamental en el caso de que se tenga que llegar a juicio.
- Aunque el aparato tenga autorización administrativa (permisos técnicos en regla), esto no impide reclamar judicialmente.
- Es posible solicitar medidas cautelares urgentes ante el juez para lograr el cese provisional (precintado para que no pueda usarse) del aparato de climatización mientras se resuelve el juicio.
- El afectado tiene derecho a reclamar una indemnización por daños morales si se acredita el impacto directo en su salud y en su vida diaria.