Sentencia de Indemnización por Ruidos a una PIANISTA: Comentamos esta Noticia

¿Son las indemnizaciones por daños por ruido suficientes para disuadir a los agresores?

Indemnización por ruido en el caso de una pianista profesional que tocaba en casa

Aunque no es nuevo que haya habido condenas por ruidos de instrumentos musicales, incluso en el ámbito de Tribunal Supremo, y por tanto constituyen precedentes jurisprudenciales al más alto nivel, sí vale la pena poner en valor algunos aspectos del caso:

1. La Eficacia de las MEDIDAS CAUTELARES

2. La insuficiencia de la indemnización por el SUFRIMIENTO CAUSADO

Pero primeramente les haré un breve resumen de la noticia para aquellos que no conozcan el caso.

RESUMEN DE LA NOTICIA

Condenan a una pianista profesional a indemnizar con 8.000 euros a sus vecinos por tocar el piano en casa

El Juzgado de Primera Instancia número 18 de Sevilla ha condenado a una pianista profesional a elegir entre dejar de tocar el piano en su casa o insonorizar el inmueble para evitar la transmisión de «niveles sonoros excesivos, molestos y por encima de los límites legales«.

La sentencia también la obliga a indemnizar con 8.000 euros a una pareja de vecinos, al considerar que la pianista vulneró el derecho fundamental de los demandantes a la intimidad personal y familiar.

El magistrado llega a la conclusión de que a pesar de que «fue advertida de las molestias» que causaba su conducta, la mantuvo «más de tres años (…) sin consideración al descanso de los demandantes», lo cual «ha llegado a alterar la salud» de estos.

Las molestias, además, no fueron «ocasionales» sino «persistentes en el tiempo», por lo que los denunciantes, quienes necesitaron «tratamiento psiquiátrico por ansiedad y depresión«.

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APUNTES SOBRE ESTA NOTICIA

Cabe destacar:

1. La Eficacia de las MEDIDAS CAUTELARES

En este caso, como siempre recomendamos, los demandantes hicieron conocer claramente su problema a su vecina pianista, y trataron de solucionarlo de forma extrajudicial ofreciéndole unos horarios para compatibilizar la convivencia.

La sentencia también valora que la pareja buscó «un arreglo amistoso» antes de ir a los tribunales y permitió «un horario» para que la demandada tocase el piano, pero «se vio con claridad que ni siquiera lo cumplía y que las molestias persistían», por lo que «se comprende perfectamente la presentación de la demanda». 

Visto que no lo cumplía, no quedó más remedio que presentar la demanda, pidiendo MEDIDAS CAUTELARES en este mismo sentido, a lo que el Juez accedió.

A partir de esta decisión judicial, la pianista puede ser obligada por el juzgado a dar cumplimiento so pena de ser sancionada económicamente e incluso denunciada en la vía penal por desobediencia.

Las medidas cautelares fueron un gran alivio para esta familia

Esto es importante, porque gracias a las medidas cautelares esta familia pudo mejorar su calidad de vida y, al menos, minorar las horas de conciertos, lo cual, además, les permite afrontar el tiempo que se prolongue el procedimiento hasta tener sentencia de otra forma.

Es más, si la pianista apela la sentencia del Juzgado, la medida cautelar mantiene plena vigencia hasta que se dicte sentencia firme.

2. La insuficiencia de la indemnización por el SUFRIMIENTO CAUSADO

Contaminar es barato, Vale la pena

¿ Cuánto vale el sufrimiento, la angustia, el estrés, la invasión de tu hogar, la impotencia ante el abuso, en definitiva el daño moral?

El juez apunta que el sonido del piano «puede ser agradable puntualmente», pero también «una molestia insoportable si es reiterado y mantenido en el tiempo o tiene una especial intensidad…»

La sentencia otorga a cada uno de los miembros de la pareja demandante una indemnización de 4.000.-€ a cada uno, esto es 8.000 €, en total; si bien no concede nada para los dos hijos pequeños de esta familia, seguramente porque sus padres no lo solicitaron en su demanda por no complicarla más.

Contaminar con ruido sigue saliendo barato

Pero lo cierto es que nos sigue pareciendo barato contaminar al vecino, machacarle en su hogar aporreando las teclas del piano, despreciar las soluciones extrajudiciales que le ofrecieron, hacerles pasar por los costes económicos y personales de un juicio.

El principio a aplicar debe ser: el que contamina, paga. Pero hay que añadir, pero paga poco.

En la sentencia, el magistrado considera «irrelevante» que la pianista diese clases particulares porque «lo trascendente no es la finalidad, (…) sino, la intensidad o persistencia del ruido…»

Si consideramos todo el dinero que la pianista se ha ahorrado en alquilar un estudio insonorizado, puede ser similar a la cantidad por la que tiene que indemnizar; y que al ser profesora y dar clases en su vivienda, en lugar de en una academia, ha ejercido una actividad que le ha reportado beneficios económicos al desarrollar su profesión.

8.000 € de indemnización no es suficiente para reparar todo el daño

Si además no se le imponen las costas procesales para que los demandantes recuperen los honorarios de su abogado, perito, y procurador, podemos decir que tendrán que aplicar los 8.000 € a resarcirse de estos costes.

Y no se olvide que  los costes del proceso, hay que sumar los gastos médicos o de tratamiento psiquiátrico, si los han tenido.

CONCLUSIONES

✓ Animo a las víctimas  a pedir a los juzgados en sus demandas medidas cautelares para paliar el ruido que altera sus vidas.

✓ La medidas cautelares son un arma eficaz  para ayudar  a los perjudicados a sobrellevar el largo proceso judicial, mejorando desde su inicio su calidad de vida. No van a acabar con el foco ruidoso pero sí pueden minorar los daños todo lo posible, en tanto  llega  una sentencia  firme  que obligue al demandado a dar una solución completa.

Si los tribunales no son más sensibles a reparar debidamente estos daños, no cabe duda, que nadie tendrá respeto a sus vecinos, y las advertencias prejudiciales seguirán siendo despreciadas.

✓ Contaminar debe dejar de ser tan barato. Hay que pelear para convencer a los magistrados, a base de explicar con detalle los  sufrimientos reales que causa padecer una situación crónica de ruidos molestos en el  propio hogar, que es justo resarcir con mayores indemnizaciones.

✓ Hay cosas que no paga el dinero, pero una cantidad más significativa y equitativa servirá para escarmiento del vecino abusador que resulte condenado, y sobre todo, para disuadir a aquellos otros que desprecian las quejas y suplicas de los ciudadanos afectados. Solo así conseguiremos una sociedad más civilizada.

ℛicardo Ayala – StopRuido 🔇